HUELLAS



Huellas: la comida como excusa para acercarse a los sin techo
Por: Leonel García - Portal ECOS

 


Este proyecto del movimiento salesiano lleva todos los miércoles de frío alimento a unas 40 personas sin hogar. El respeto es la clave.

Miércoles a las 22.00 horas. Asilo y Domingo Ereño, a una cuadra del Hospital Pasteur. Sin nada más que un par mantas y una carpa de nylon para guarecerse del frío, la mujer no aguanta más y llora su desgracia. Que tiene 69 años y no tiene salud, que no tiene un techo sobre la cabeza, que en ninguna pensión le aceptan sus dos perros, que si su madre la viera, que no hay derecho a vivir así.

 

Hincado frente a ella la escucha José Rodríguez, el “Canario”. Tiene 33 años, de lentes, es bajito, moreno y fornido. Hace diez años que es chofer del Movimiento Tacurú, de los Salesianos, en el barrio Lavalleja. Pero esta noche, como todos los miércoles invernales, es voluntario del proyecto Huellas, para ayudar a gente en situación de calle. El Canario tiene un humor a prueba de balas y una gran facilidad para imitar a El Gucci (“¡Aduken!”), pero ahora está haciendo de psicólogo, confesor o, mejor aún, de oreja; es una persona escuchando a otra que no tiene donde vivir: le dice que no baje los brazos, que qué va a decir su madre viéndola llorar, que hay lugares que aceptan animales, que hay otros lugares donde puede recibir ayuda, que coma algo rico. Y le da una bandeja con un guiso de lentejas y pollo, la excusa de este grupo para acercarse a la gente.

 

Entrevista Completa aquí: https://goo.gl/s37GJi